martes, 21 de abril de 2026

Una reflexión...

 Una reflexión...hice la Primera Comunión con 6 años. Circunstancia atípica, pero mi familia se mudaría a otra ciudad y mi madre quiso que hiciera la Comunión en el colegio que conocía...

Hice la catequesis sola, pues nadie de mi clase podía acompañarme, obviamente. Me quedaba en los recreos haciendo ejercicios y deberes. ¡¡Me encantaba!! no supuso para mí ningún esfuerzo ni sacrificio.
No ví mi traje de Comunión hasta ese día. Mi madre lo preparó todo y la sensación que tuve era como llevar puesto algo sagrado pues sería el día de la Comunión, el día que se toma la Comunión por primera vez, es decir, la ostia sagrada.
No hubo ni photocall, ni mesas dulces, ni vestidos pomposos, ni tropecientos invitados, ni temáticas extrañas...sólo yo, con mi reflexión y dando las gracias al Niño Jesús y pidiendo ayuda para ser mejor persona.
¿Dónde han quedado esos días? ¿dónde ha quedado la fe, la oración, la gratitud? ¿a dónde se ha ido el verdadero sentido de TOMAR LA PRIMERA COMUNIÓN O UNCIÓN?
Cada quién puede responder, tan sólo es necesario un poco de reflexión...



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